¡Feliz cumpleaños, mi esposo! Afortunada de encontrarte, afortunada de caernos y levantarnos juntos con nuestra mejor versión, afortunada de nuestra pequeña gran familia, afortunada simplemente de poder volverme a enamorar de ti, aunque hayan obstáculos en el camino. Gracias por estos días.

¡Feliz cumpleaños, cariño mío! ¡No podía tener más suerte! Eres muy buen esposo, muy buen padre y buenísima persona. Me divierto mucho contigo y sigo enamorada de ti. ¡Qué cumplas muchos más y que yo esté a tú lado!

¡Mi amor! A día de hoy... sigo pensado más alto y más claro, ¡LO AFORTUNADA QUE SOY! De seguir teniéndote a mi lado. Y de tener un gran y nuevo capítulo más en nuestra vida.
¡Feliz cumpleaños, cariño mío! Gracias por estar a mi lado. Gracias por cada día, por los besos de “buenos días” y “buenas noches”, por sentirme amada, tranquila y protegida, por los bonitos momentos juntos. ¡Te quiero!
¡Feliz cumpleaños, mi amor! Te quiero dar las gracias por todos los momentos vividos, aunque, al principio, fuiste difícil de atrapar, jejeje... Como recuerdo nuestros momentos prohibidos, nuestros encuentros como “oficial y caballero” a escondidas, cuando luego todos nuestros colegas siempre murmuraban bla bla bla... Nuestras escapadas, viajes, gracias por todo, porque aprendí a vivir junto a ti muchas experiencias bonitas, también dificultades, por supuesto. Pero afrontándolas siempre juntos y siempre apoyándome en todo. Feliz por nuestra propia familia, que por el momento, es pequeña pero bonita. Difícil seguir expresando todo. En mis pensamientos tengo muchísimos momentos, recuerdos vividos junto a ti y es complicado escribirlos todos. ¡Brindo por ti, y por más capítulos que nos quedan por escribir de nuestro libro!
¡Feliz cumpleaños, cariño! ¡Te deseo que tengas buena salud, que el trabajo te satisfaga, que los niños no te den problemas y que sigas enamorado de tu media naranja, que soy yo! ¡Feliz cumpleaños, mi amor! ¡Disfruta de tu día!