Jugando juntos, aprendíamos a amar y apreciarnos el uno al otro, aprendíamos a defendernos mutuamente a través de nuestras peleas. Compartíamos cosas muy bonitas. Eres parte de mi vida. No podría pedir un hermano mejor, que esté a mi lado en todo momento. ¡Felicidades en el día de tu cumpleaños! ¡Gracias por existir, te quiero demasiado!

Eres un amigo que no podía elegir, pero que Dios te enviaba como un regalo. Y sigo pidiendo a cielo que tengas buena salud y mucha suerte. Porque si tú estás feliz, yo también estaré feliz. ¡Gracias por ser un gran compañero! Celebramos este día tan especial todos nosotros, que te queremos mucho.


¡Feliz cumpleaños, hermano! Hemos tenido muchos momentos buenos y otros no tan buenos. Podemos recordar muchas historias que nos hacen recordar y reír de momentos inolvidables. Ahora como nos separa una gran distancia física, la cosa ha cambiado un poco. Pero siempre estaremos unidos por el corazón y nuestros recuerdos.

Te vi crecer, veo como te haces grande día a día el tiempo, como alcanzas todas tus metas. También estuve a tu lado durante los tiempos difíciles, es cuando te diste cuenta de que puedes confiar en mí. Siempre puedes contar conmigo, cuando quieras. Hoy acabo de descubrir que ya te has convertido en un hombre responsable y seguro. ¡Brindemos por el día de tu cumpleaños y tus planes de futuro!

Cuantos momentos hemos compartido juntos: nos peleamos, divertíamos, discutíamos, lloramos, reímos... A pesar de todo, somos amigos y compañeros de la vida. ¡Felicidades, hermano!