¡Mi querido niño, felicidades! Te deseo todo lo mejor del mundo y que sepas, que si quieres algo, puedes conseguirlo. Solo hay que esforzarse mucho. Y si me enfado contigo es porque me preocupo por tu bien. Te quiero mucho y te querré para siempre. Hoy es un día especial, disfruta de tantas felicitaciones de cariño de todos nosotros. ¡Que tengas mucha suerte en tu vida! ¡Que se cumplan todos tus sueños y que tengas muchos momentos felices!

En este día de cumpleaños quiero decirte… Cuando aparecen los problemas, cuando tienes obstáculos y piensas que no puedes más, créeme, todo pasa. Sí, puedes. Créame, cuando todo el mundo está contra ti, no te rindas, todo cambiará. Y si caes, no dejes caer tu ánimo, tú eres más fuerte. Levántate y sigue adelante. ¡Creo en ti!


¡Feliz cumpleaños, mi querido hijo! Ya te veo más grande, con cada día te conviertes en un hombre. Pero para mí, aunque pase los años,  siempre serás mi pequeño bebé. ¡Eres mi orgullo, mi sangre, mi todo! Espero que vayas por la vida con la cabeza bien alta y que aprendas las lecciones de la vida, que te los dará. ¡Y no dejes de luchar por tus sueños, y saldrás victorioso! ¡Te quiero, hijo mío!

¡Cariño mío, feliz cumpleaños! ¡No te olvides, que el tiempo es fugaz, va rápido y tienes mucho que hacer! Disfruta de cada momento y no dejes escapar las oportunidades que te brinda la vida. Te deseo que tu mañana sea cien veces mejor que la de hoy. ¡Sueña, crea, actúa! ¡Es tu tiempo! Confío en ti.

¡Felicidades, querido hijo!
Estoy orgullosa de tener un hijo tan maravilloso, con tan buen corazón. Llegaste a nuestras vidas para llenarlas de risas y alegría, me siento feliz de verte crecer y alcanzar cada una de tus metas. Espero que la vida te de miles de razones para sonreír. Que seas un buen profesional, que  encuentres el amor verdadero, disfrutes de la vida y que seas muy, muy feliz. ¡Que pases un lindo día! Te quiero.