Contacto Madur

Lo que jamás te dijeron sobre Contacto Madur. La hermosura de las mujeres maduras no es ningún misterio : todas y cada una sabemos que, tratándose de cuidar nuestro aspecto, no podemos dejarnos ser estrictos.

En el último segundo, sus ojos perdieron la concentración y su cabeza se hundió. Pienso que dejó de desplazarse y que sólo se estremecía por el hecho de que había llegado al clímax, pero me mantuvo en la cúspide del orgasmo hasta que se me pasó la necesidad. Lentamente recobró sus sentidos y reinició su viaje, subiendo tan prominente que temí que me cayese. Volvió a bajar lo bastante para que el casco de mi pene estuviese apenas dentro de ella. Flexionando los músculos de su vagina, fue con la capacidad de ordeñarme como se ordeña a una vaca. En esta ocasión no hubo parada, y descargué el poco esperma que me quedaba en su cálida caja mientras que un enorme orgasmo me invadía. Me quedé temblando y jadeando.

Se encontraba de rodillas, empapada de sudor y mugre hasta los codos por haber desbrozado la jardinera junto a la vivienda , en el momento en que oí sonar el timbre.

Una de sus manos masajeaba mi poronga mientras que la otra frotaba los labios de su coño.

Mi amiga Clair me ha dicho una vez: Chica , si fuera un chico me habría masturbado muchas veces pensando en tus enormes tetas.

Mi amiga Clair me dijo una vez: Muchacha , si fuera un chaval me habría masturbado muchas veces pensando en tus enormes tetas.

Lo siento, Sarah, salió esta mañana a pasar un tiempo con su madre antes de regresar a la escuela la semana próxima. Pensaba que habíais roto. ¿Puedo hacer algo por ti?

Solamente se movió mientras yo me desplomaba a su lado. Debí quedarme dormido, pero poco después me di cuenta de que se levantaba de la cama. Lo siguiente que sentí fue la sensación de algo cálido lavando mi suave pene y luego la peculiar sensación de que lo engullía una boca. Abrí los ojos y la vi parado al lado de la cama, todavía desnuda , inclinada y chupándome la poronga. Me acosté , cerré los ojos y degusté la sensación de su boca cálida y húmeda mientras que chupaba y amamantaba mi integrante que se endurecía rápidamente. En pocos minutos se encontraba rígido como el hierro y, de nuevo , erguido y orgulloso.

Algo se apoderó de mi mente y deseó que cediera a esta novedosa tentación. ¿Y si en esta ocasión ve bien mis pezones duros, pensará en mis extensos pechos cuando vuelva a casa?Mis latidos aumentaban y mi cabeza me empujaba a hacer algo para ir un paso mucho más allá. Me bajé un tanto la blusa flaca revelando considerablemente más escote y mis pezones se ponían aún mucho más duros rozando el sujetador deportivo. Sabía que el viejo caballero había girado hacia el siguiente pasillo a mi derecha y que si giraba a la izquierda me hallaría con él cara a cara , pero en una esquina de mi cabeza , creí que quizás se había rendido y se había marchado. Al girar le vi venir hacia mí, se encontraba a unos seis metros de mí y miraba las estanterías mientras empujaba el carrito. Mi corazón empezó a latir con fuerza y podía sentir que mis grandes pechos se ponían más firmes a cada segundo. A cada paso, me acercaba más a este anciano. Me pilló por sorpresa y su mirada prácticamente me hizo remojar. Ignoré que lo había visto y comencé a mover de forma lenta el carrito viendo los estantes. Pude ver de qué manera me miraba el pecho. Eché mis manos hacia atrás y empujé mis tetas hacia delante como si estuviera ofreciendo mis lolas a este viejo desconocido. Algo me llamó la atención de manera accidental , era el bulto en sus pantalones.

Era domingo por la mañana y no aguardaba a nadie. Intentaba terminar esta pequeña labor antes que llegara la inminente lluvia, así que traté de ignorarlo. Sonó una segunda y luego una tercera vez, conque finalmente me levanté y di una vuelta por el frente de la vivienda para poder ver quién era.

Sentí que se acercaba , el cumplimiento de mi deseo de completar su coño de semen. En algún rincón lejano de mi mente me di cuenta de que ella casi chillaba con otro clímax mientras mi madura polla emanaba chorro tras chorro de semilla en ella, llevándome al borde del éxtasis en la tierra de la euforia.

¿Cual es el motivo de que se busca tanto por Contacto Madur?

Algo se apoderó de mi cabeza y quiso que cediera a esta novedosa tentación. ¿Y si en esta ocasión ve bien mis pezones duros, va a pensar en mis extensos pechos cuando vuelva a casa?Mis latidos aumentaban y mi mente me empujaba a llevar a cabo algo para ir un paso más allí. Me bajé un poco la blusa flaca revelando considerablemente más escote y mis pezones se ponían aún mucho más duros rozando el sujetador deportivo. Sabía que el viejo caballero había girado hacia el próximo pasillo a mi derecha y que si giraba a la izquierda me encontraría con él frente a frente , pero en una esquina de mi cabeza , pensé que quizás se había rendido y se había marchado. Al girar le vi venir hacia mí, se encontraba a unos seis metros de mí y miraba las estanterías mientras que empujaba el carro. Mi corazón comenzó a latir con fuerza y podía sentir que mis enormes pechos se ponían más firmes a cada segundo. A cada paso, me acercaba mucho más a este adulto mayor. Me pilló por sorpresa y su mirada prácticamente me logró remojar. Ignoré que lo había visto y empecé a mover de manera lenta el carro viendo los aparadores. Pude ver de qué forma me miraba el pecho. Eché mis manos hacia atrás y empujé mis tetas hacia delante como si estuviera ofreciendo mis tetas a este viejo irreconocible. Algo me llamó la atención accidentalmente , era el bulto en sus pantalones.

Este viejo irreconocible se pone duro por mis lolas mi cuerpo se encontraba lleno de excitación y gozaba cada segundo.

Tenía varios amigos, tanto chicos como chicas, pero siempre y en todo momento me llamaban la atención los hombres, quizá pues tenía esos aspectos exuberantes que todo hombre espera en una mujer. Bueno, quién puede culparlos, yo estaba dotada de un gran grupo de chicas naturales. Algunas de mis amigas mucho más próximas han admitido que harían cualquier cosa por tener unos pechos enormes y firmes como los míos.

Bueno, no puedes volver andando con la lluvia. Dame unos minutos para limpiarte y te llevaré a casa.

¿Las maduras les gusta los mas jóvenes?

Hola, Sarah. ¿Qué puedo realizar por ti?

Recuerdo que una vez estaba intentando lograr una de esas tarrinas de caramelos Häagen-Dazs que están en el fondo del frigorífico y estuve metiéndome con otras tarrinas que estaban encima a lo largo de unos buenos cinco minutos y finalmente volví a mover mi carrito.

Mis padres eran adictos al trabajo y la mayoría del tiempo no estaban en el hogar , el único instante en que los veía y hablaba con ellos era por la noche ; no obstante , se aseguraban de que ese tiempo estuviese bien empleado. Después de finalizar mis exámenes de nivel avanzado , me matriculé en una facultad privada para cursar mis estudios superiores y eso me cambió la vida. Era un estudiante mediocre y siempre me agradó inscribirme en distintas actividades extracurriculares. Esto me llevó a ser un personaje muy sociable. Creo que la mitad de mi grupo me conocía por mi nombre.

Deseaba asistirla , pero sabía que no debía llevarlo a cabo. Un hombre de 48 años no tiene nada que realizar con una chavala de 22. La seguí hasta el dormitorio, con toda la intención de decírselo. Se tumbó en cama de espaldas, con las piernas abiertas y ese precioso y húmedo coño mirándome, y todas y cada una mis buenas pretenciones se difuminaron.

Este viejo irreconocible se está poniendo duro por mis lolas todo mi cuerpo estaba lleno de excitación y disfrutaba cada segundo.