Contacto Madura en Roses

Lo que nunca te afirmaron sobre Contacto Madura en Roses. La hermosura de las mujeres maduras no es ningún misterio : todas entendemos que, tratándose de proteger nuestro aspecto, no podemos dejarnos ser rigurosos.

¿Qué estás haciendo , Sarah? No deberías estar aquí.

Bueno, no puedes volver andando con la lluvia. Dame unos minutos para limpiarte y te voy a llevar a casa.

Solo deseaba ver cómo era tu cuerpo, si tenías exactamente la misma constitución que Todd. Eres muy guapo como Todd, pero tus hombros son un tanto mucho más anchos y tu cintura es un tanto mucho más gruesa. No podría decir nada sobre tu polla por el hecho de que jamás vi la suya cuando no estaba empalmada.

Estos comentarios siempre y en todo momento se me quedaban grabados en la mente. Acostumbraba a contemplar mi cuerpo toda vez que me ponía delante del espéculo. Deseo decir que quién no desearía acariciar a estas chicas. I

Una de sus manos masajeaba mi polla mientras que la otra frotaba los labios de su coño.

Deseaba asistirla , pero sabía que no debía llevarlo a cabo. Un hombre de 48 años no tiene nada que hacer con una chica de 22. La proseguí hasta el dormitorio, con toda la intención de decírselo. Se tumbó en cama de espaldas, con las piernas abiertas y ese hermoso y húmedo coño mirándome, y todas mis buenas pretenciones se esfumaron.

Siendo un caballero, debí cumplir su solicitud. Ella se quedó tumbada, gimiendo y sacudiéndose cada vez que le metía el falo hasta el fondo de su caja o lo retiraba un tanto. Poco a poco salió recomponiendo, pero con exactamente la misma lentitud perdí la concentración. De a poco , cada nervio de mi cuerpo abandonó su puesto y se volvió a reunir en mi pene. No había ningún pensamiento en mi mente excepto la euforia de mi dura polla deslizándose dentro y fuera de la cálida manga de su coño. Nada más que la sensación de nuestra unión tenía relevancia mientras me embestía hasta la empuñadura en ella, constantemente.

Cuando iba de compras o de viaje, siempre y en todo momento recibía miradas de hombres de todas las edades; jóvenes, mayores e inclusive chicos más jóvenes. En ocasiones me daban mariposas en el estómago al pensar que miraban mis pechos rebotando, era mi placer culpable secreto. Prefiero llevar sujetadores de deportes la mayor parte del tiempo porque son muy cómodos y no me aprietan demasiado , ya que sostienen muy bien mis pechos grandes , que son bastante pesados. Sin embargo , llevar un sujetador deportivo puede no ser una buena idea en el momento en que se hace la adquisición , especialmente cerca de la sección de congelados. Mis pezones son bastante sensibles al frío y se ponen como balas y se quedan de esta manera por lo menos media hora hasta el momento en que se agotan de nuevo.

Este viejo desconocido se está poniendo duro por mis lolas mi cuerpo estaba lleno de excitación y disfrutaba cada segundo.

Siendo un caballero, tuve que cumplir su solicitud. Ella se quedó tumbada, gimiendo y sacudiéndose cada vez que le metía el falo hasta el fondo de su caja o lo retiraba un tanto. De a poco se fue recomponiendo, pero con exactamente la misma lentitud perdí la concentración. Poco a poco , cada nervio de mi cuerpo abandonó su puesto y se volvió a reunir en mi pene. No había ningún pensamiento en mi mente salvo la euforia de mi dura polla deslizándose dentro y fuera de la cálida manga de su coño. Nada más que la sensación de nuestra unión tenía importancia mientras que me embestía hasta la empuñadura en ella, una y otra vez.

¿Por el hecho de que se busca tanto por Contacto Madura en Roses?

Son sólo ciertas de sus camisetas y unos cuantos CDs.

Tengo un coño muy bonito.¿Quieres verlo?

Sin aguardar una respuesta , se bajó la cremallera de los vaqueros y los dejó caer por los tobillos para enseñar unos cuantos bragas de tanga. Estas prosiguieron velozmente a los vaqueros, y se quitó los dos , dejándola desnuda de la camiseta para abajo.

En la puerta, de espaldas a mí, había una muchacha muy atractiva , vestida con unas chanclas, unos vaqueros cortísimos y raídos y una camiseta acortada hasta justo bajo la turgencia de sus pechos. En el momento en que al fin levanté la vista de su redondo trasero hacia su pelo rubio cortado al estilo pixie, la reconocí como Sarah Rogers, la exnovia de 22 años de mi hijo.

¿Las maduras les agrada los mas jóvenes?

Apenas se movió mientras yo me caía a su lado. Debí quedarme dormido, pero poco después me percaté de que se levantaba de la cama. Lo próximo que sentí fue la sensación de algo caluroso lavando mi suave pene y luego la inconfundible sensación de que lo tragaba una boca. Abrí los ojos y la vi parado al lado de la cama, todavía desnuda , inclinada y chupándome la poronga. Me recosté , cerré los ojos y degusté la sensación de su boca cálida y húmeda mientras chupaba y amamantaba mi miembro que se endurecía de forma rápida. En pocos minutos estaba recio como el hierro y, de nuevo , erguido y orgulloso.

Dio un paso adelante y, con un veloz tirón, retiró la toalla, dejándome absolutamente expuesto con mi poronga dura mirándola fijamente a los ojos.

Sin decir nada más , se montó en mi inflexible eje tal y como si montara un caballo. Se deslizó con facilidad en su húmedo orificio mientras que bajaba hasta el momento en que los suaves labios de su coño se apoyaron en mis pelotas. Con sus manos apoyadas en mi pecho y sonriendo a mi cara, empezó a cabalgar. Y fue un buen paseo , arriba y abajo, adelante y atrás, dentro y fuera, hasta que estuve de nuevo listo para bombearla con mi semen.

En la puerta, de espaldas a mí, había una joven muy interesante , vestida con unas chanclas, unos vaqueros cortísimos y raídos y una remera acortada hasta justo bajo la turgencia de sus pechos. Cuando al fin levanté la vista de su redondo trasero hacia su pelo rubio cortado al estilo pixie, la reconocí como Sarah Rogers, la exnovia de 22 años de mi hijo.

Ser el único hijo de la familia tiene sus ventajas , tus progenitores siempre te escuchan y tienes más libertad en comparación con la mayor parte de los que tienen hermanos, yo era uno de esos privilegiados. Al medrar tenía muchos amigos y siempre envidiaban los privilegios. Podía ir al cine o quedarme hasta tarde en casa de un amigo o volver a casa andando desde el instituto y gozaba de la independencia que me daban.