Contactos De Maduras en Gador

Lo que nunca te dijeron sobre Contactos De Maduras en Gador. La belleza de las mujeres maduras no es ningún secreto : todas entendemos que, cuando se trata de cuidar nuestro aspecto, no tenemos la posibilidad de dejarnos ser rigurosos.

Tenía muchos amigos, tanto chicos como chicas, pero siempre y en todo momento me llamaban la atención los hombres, quizá por el hecho de que tenía esos rasgos exuberantes que todo hombre espera en una mujer. Bueno, quién puede culparlos, yo se encontraba dotada de un gran conjunto de chicas naturales. Ciertas de mis amigas más cercanas han aceptado que harían cualquier cosa por tener unos pechos enormes y firmes como los míos.

Oh, ven al dormitorio y ten sexo conmigo. No he tenido ninguno desde que Todd y yo rompimos hace tres semanas. Estoy tan cachonda que me he subido por las paredes.

En la puerta, de espaldas a mí, había una joven muy atractiva , vestida con unas chanclas, unos vaqueros muy cortos y raídos y una camiseta acortada hasta justo bajo la turgencia de sus pechos. Cuando por fin levanté la vista de su redondo trasero hacia su pelo rubio cortado al estilo pixie, la reconocí como Sarah Rogers, la exnovia de 22 años de mi hijo.

En el último segundo, sus ojos perdieron la concentración y su cabeza se hundió. Pienso que dejó de desplazarse y que sólo se estremecía porque había llegado al clímax, pero me sostuvo en la cúspide del orgasmo hasta el momento en que se me pasó la necesidad. Poco a poco recobró sus sentidos y reinició su viaje, subiendo tan alto que temí que me cayera. Volvió a bajar lo bastante como para que el casco de mi pene estuviese solamente dentro de ella. Flexionando los músculos de su vagina, fue capaz de ordeñarme como se ordeña a una vaca. En esta ocasión no hubo parada, y descargué el poco esperma que me quedaba en su cálida caja mientras un gigantesco orgasmo me invadía. Me quedé tremiendo y jadeando.

Una de sus manos masajeaba mi polla mientras que la otra frotaba los labios de su coño.

Mientras que rebuscaba entre las cosas, vi que había olvidado nombrar unos cuantos sus pantalones cortos de jockey y una caja de condones medio vacía.

La siguiente persona que se halló cara a cara fue un señor mayor de unos cincuenta y cinco años con el pelo canoso pero muy bien vestido. Tenía el aspecto de uno de esos directores en general retirados. Sus ojos se abrieron de par en par y sus labios se despegaron ligeramente , la mirada de su rostro me sorprendió, y sentí curiosidad por entender por qué me miraba de este modo. Llevaba ropa informal puesto que el autoservicio estaba en nuestro barrio. Un skinny rosa claro con un poco de escote y un sujetador deportivo de color gris con unos leggings ajustados. Al ver hacia abajo pude ver que mis pezones estaban duros como piedras y sobresalían de mi top. Me dio un poco de vergüenza y traté de ajustarme el top y empujar mis pezones hacia atrás, pero cuanto mucho más lo intentaba , mucho más se asomaban, así que dejé de tocarlos.

Deseaba asistirla , pero sabía que no debía llevarlo a cabo. Un hombre de 48 años no tiene nada que llevar a cabo con una muchacha de 22. La proseguí hasta el dormitorio, con toda la intención de decírselo. Se tumbó en cama de espaldas, con las piernas abiertas y ese bello y húmedo coño mirándome, y todas y cada una mis buenas pretenciones se difuminaron.

Hola, Sarah. ¿Qué puedo realizar por ti?

Claro, veamos qué tienes en la caja.

¿Por el hecho de que se busca tanto por Contactos De Maduras en Gador?

Oh, ven al dormitorio y ten sexo conmigo. No he tenido ninguno desde el momento en que Todd y yo rompimos hace tres semanas. Estoy tan cachonda que me he subido por las paredes.

Mi amiga Clair me ha dicho una vez: Muchacha , si fuera un chaval me habría masturbado muchas veces pensando en tus grandes tetas.

Sin decir solamente , se montó en mi inflexible eje como si montara un caballo. Se deslizó con facilidad en su húmedo orificio mientras que bajaba hasta el momento en que los suaves labios de su coño se apoyaron en mis pelotas. Con sus manos apoyadas en mi pecho y sonriendo a mi cara, comenzó a cabalgar. Y fue un óptimo paseo , arriba y abajo, adelante y atrás, dentro y fuera, hasta el momento en que estuve nuevamente listo para bombearla con mi semen.

Estos comentarios siempre se me quedaban grabados en la cabeza. Acostumbraba a admirar mi cuerpo toda vez que me ponía enfrente del espejo. Deseo decir que quién no desearía acariciar a estas chicas. I

¿Las maduras les agrada los mas jóvenes?

Sin aguardar una contestación , se bajó la cremallera de los vaqueros y los dejó caer por los tobillos para mostrar unos cuantos bragas de tanga. Estas prosiguieron velozmente a los vaqueros, y se quitó los dos , dejándola desnuda de la remera para abajo.

Bueno, no puedes regresar andando con la lluvia. Dame unos minutos para limpiarte y te voy a llevar a casa.

¡Dios santo , para, para, no, no pares! ¡No puedo soportar más! No te detengas. Rápido , méteme la polla mientras aún siento su camino. ¡Fóllame! Fóllame fuerte.

Sentí que se acercaba , el cumplimiento de mi deseo de ocupar su coño de semen. En algún rincón lejano de mi mente me di cuenta de que ella casi chillaba con otro clímax mientras que mi madura poronga manaba chorro tras chorro de semilla en ella, llevándome al borde del éxtasis en la tierra de la euforia.

Solo deseaba devolver algunas de sus cosas y charlar con él. El estúpido con el que he estado saliendo es un empollón. Uh oh, está empezando a llover.¿Podemos entrar?