Contactos Travestis Maduras

Lo que nunca te afirmaron sobre Contactos Travestis Maduras. La belleza de las mujeres maduras no es ningún secreto : todas sabemos que, tratándose de proteger nuestro aspecto, no podemos dejarnos ser estrictos.

Tenía varios amigos, tanto chicos como chicas, pero siempre me llamaban la atención los hombres, quizá porque tenía esos aspectos exuberantes que todo hombre espera en una mujer. Bueno, quién puede culparlos, yo se encontraba dotada de un gran grupo de chicas naturales. Ciertas de mis amigas mucho más cercanas han aceptado que harían cualquier cosa por tener unos pechos enormes y firmes como los míos.

Debo decir que era un coño hermoso , absolutamente desprovisto de vello , con unos labios deliciosos , llenos y rosados. Mientras la observaba, se frotaba sensualmente con los dedos.

Dio un paso adelante y, con un rápido tirón, retiró la toalla, dejándome absolutamente expuesto con mi polla dura mirándola fijamente a los ojos.

La siguiente persona que se encontró frente a frente fue un señor mayor de unos cincuenta y cinco años con el pelo canoso pero realmente bien vestido. Tenía el aspecto de uno de esos directores generales jubilados. Sus ojos se abrieron completamente y sus labios se despegaron levemente , la mirada de su rostro me sorprendió, y sentí curiosidad por saber por qué me miraba de este modo. Llevaba ropa informal ya que el supermercado se encontraba en nuestro vecindario. Un skinny rosa claro con algo de escote y un sujetador deportivo de color gris con unos leggings ajustados. Al mirar hacia abajo pude ver que mis pezones estaban duros como piedras y sobresalían de mi top. Me dio algo de vergüenza y traté de ajustarme el top y empujar mis pezones hacia atrás, pero cuanto más lo procuraba , más se asomaban, así que dejé de tocarlos.

Estos comentarios siempre se me quedaban grabados en la mente. Solía contemplar mi cuerpo toda vez que me ponía enfrente del espéculo. Quiero decir que quién no desearía acariciar a estas chicas. I

Siendo un caballero, tuve que cumplir su petición. Ella se quedó tumbada, gimiendo y sacudiéndose cada vez que le metía el falo hasta el fondo de su caja o lo retiraba un tanto. De a poco salió recomponiendo, pero con la misma lentitud perdí la concentración. Poco a poco , cada nervio de mi cuerpo abandonó su puesto y se volvió a reunir en mi pene. No había ningún pensamiento en mi mente salvo la euforia de mi dura polla deslizándose dentro y fuera de la cálida manga de su coño. Nada más que la sensación de nuestra unión tenía relevancia mientras me embestía hasta la empuñadura en ella, constantemente.

Se encontraba de rodillas, empapada de sudor y suciedad hasta los codos por haber desbrozado la jardinera al lado de la casa , cuando oí sonar el timbre.

Solo quería ver de qué manera era tu cuerpo, si tenías exactamente la misma constitución que Todd. Eres muy guapo como Todd, pero tus hombros son un tanto mucho más anchos y tu cintura es un tanto más gruesa. No podría decir nada sobre tu poronga porque nunca vi la suya en el momento en que no se encontraba empalmada.

¿Ahora se le ha puesto dura, Sr. Wilson? Permítame ver.

Como el pasillo en el que estaba se encontraba en la esquina de la tienda decidí apartarme un poco hasta el momento en que mis pezones bajaran en tanto que no venía mucha gente por allí, si me chocaba con alguno de mis vecinos sería vergonzoso. Estaba mirando las estanterías y unos cinco minutos después, de reojo, vi a alguien que entraba en el pasillo. Yo estaba de cara a la estantería y quienquiera que fuera no vería mis pezones endurecidos a menos que mirara de forma directa a mi pecho, lo que era muy improbable por el hecho de que es bien difícil no notar mis enormes pechos DD. En el momento en que la persona se acercó reconocí su silueta. Era el mismo tipo de siempre y en todo momento y pude ver que me miraba el pecho pero no lograba la visión que quería. En el momento en que pasó a mi lado , me viré hacia el otro lado y empecé a mover mi carro. Sentía mariposas zumbando en mi vientre y notaba de qué manera la sangre se precipitaba a mi cabeza y a todo mi cuerpo. Mis pezones se ponían aún más duros. Nunca me había sentido de esta manera en mi vida. No podía argumentar con expresiones lo que pasaba por mi mente , este viejo deseaba ver mis pezones duros, lo procuró volviendo al mismo pasillo.

¿Cual es el motivo de que se busca tanto por Contactos Travestis Maduras?

Mis lolas empezaron a crecer en el momento en que llegué a la pubertad, me amedrentaba porque ninguna de las chicas de mi edad tenía lolas 34DD, esto en el momento en que tenía quince años. Cuando me hice mayor crecieron hasta ser 38DD, me puse contentísima cuando me di cuenta de que era así , pero aún de esta manera obtener sujetadores 38DD no es tan simple.

Mis tetas empezaron a medrar cuando llegué a la pubertad, me amedrentaba pues ninguna de las chicas de mi edad tenía lolas 34DD, esto cuando tenía quince años. Cuando me hice mayor crecieron hasta ser 38DD, me puse muy contenta cuando me di cuenta de que era de esta manera , pero aún así comprar sujetadores 38DD no es tan fácil.

Dio un paso adelante y, con un veloz tirón, retiró la toalla, dejándome totalmente expuesto con mi polla dura mirándola fijamente a los ojos.

Sin decir solamente , se montó en mi inflexible eje tal y como si montara un caballo. Se deslizó con facilidad en su húmedo agujero mientras que bajaba hasta el momento en que los suaves labios de su coño se apoyaron en mis pelotas. Con sus manos apoyadas en mi pecho y sonriendo a mi cara, comenzó a cabalgar. Y fue un buen recorrido , arriba y abajo, adelante y atrás, dentro y fuera, hasta que estuve de nuevo listo para bombearla con mi semen.

¿Las maduras les agrada los mas jóvenes?

Se levantó, examinó lo que había provocado y murmuró para sí misma : O sea justo lo que deseaba.

Este viejo desconocido se pone duro por mis tetas todo mi cuerpo se encontraba lleno de excitación y disfrutaba cada segundo.

En el último segundo, sus ojos perdieron la concentración y su cabeza se hundió. Pienso que dejó de desplazarse y que solo se estremecía porque había llegado al clímax, pero me mantuvo en la cúspide del orgasmo hasta el momento en que se me pasó la necesidad. De manera lenta recuperó sus sentidos y reanudó su viaje, subiendo tan prominente que temí que me cayera. Volvió a bajar lo bastante para que el casco de mi pene estuviese solamente dentro de ella. Flexionando los músculos de su vagina, fue capaz de ordeñarme como se ordeña a una vaca. En esta ocasión no hubo parada, y descargué el poco esperma que me quedaba en su cálida caja mientras un enorme orgasmo me invadía. Me quedé temblando y jadeando.

Sucumbí a la lujuria carnal que había en lo más profundo de mi psique y enterré mi cara en esa cosa deliciosa que me había hipnotizado tanto. Sus piernas se cerraron sobre mi cabeza y me sostuvieron como un vicio mientras mi lengua hurgaba en lo más profundo de su delicioso y húmedo jardín de delicias. Se retorcía como una serpiente mientras que yo la azotaba con mi despacio sonda. Finalmente encontré su clítoris y pude chupetearlo entre mis labios. Mientras lo tenía apresado, mi lengua lo acariciaba una y otra vez. Supe que se encontraba en la agonía de un orgasmo cuando empezó a sacudirse brutalmente contra mi cara, mientras que gemía continuamente y se agitaba por todos lados.

Era domingo por la mañana y no aguardaba a absolutamente nadie. Procuraba terminar esta pequeña tarea antes que llegara la inminente lluvia, conque traté de ignorarlo. Sonó una segunda y luego una tercera vez, así que finalmente me levanté y di una vuelta por el frente de la vivienda para poder ver quién era.